dimecres, 18 d’abril de 2012

Seminario permanente UTPAFIDE

Dentro de los actos programados en el seminario Permanente de la UTPAFIDE, el próximo miércoles 25 a las 16 h. tendrá lugar en el Salón de Grados una charla de Hector Solis titulada "Paideia y yo: mi experiencia en una escuela anarquista y libertaria". A través de sus experiencias personales en Paideia y su posterior adaptación al sistema educativo reglado, Hector nos introducirá en la naturaleza de las escuelas libertarias presentando los pros y contras que a su juicio tiene un planteamiento alternativo de la educación.

Esperamos contar con vuestra asistencia y participación en el debate posterior a la charla.

23 comentaris:

  1. Me interesa esta charla, pero a esas horas estoy trabajando. ¿Soléis grabar las charlas y publicarlas en algún sitio? Hoy en día un simple móvil cerca del hablante sobra.

    Gracias, un saludo.
    Raúl

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  2. Bueno, quiero comentar que me fue muy grato dar esta charla, sobre todo la ronda de preguntas, pues creo que es donde más se aprende tanto el ponente como el público.
    También me gustaría que si me grabasteis colgarais el vídeo para enseñarselo a algunas personas que quisieron venir y no pudieron.

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  3. Solo se puede decir que valio muchisimo la pena ir a la ponencia que realizo Hector. Gran EXPERIENCIA la vivida. Comentaremos algun aspecto en el blog...
    Pdt: Gracias por informarnos Victor y gracias Hector por la ponencia.

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  4. Muy interesante estuvo la charla. Hemos podido conocer así el modo de enseñanza de este tipo de escuelas.
    Os dejo aquí la entrada que escribí para el blog de Educación del Movimiento relacionada con la charla.

    http://esmov.blogspot.com.es/2012/04/escuelas-libertarias-paideia.html

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  5. PAULA SÁNCHEZ SANTA-CRUZ (FCAFE,VALENCIA)

    Yo no pude asistir a la charla mencionada, pero sí que tuve el privilegio de escuchar una pequeña exposición del mismo sobre sus experiencias en aquel tipo de educación libertaria y anarquista. Resultó grata la sorpresa al observar unas clases "desordenadas", en tanto que los pupitres buscaban formas en su disposición que permitiesen la integración por igual de alumnos y profesores, fusionándose a la vista entre cada niño e impidiendo percibir si entre tal "desorden" había un profesor que los dirigiese. Y ciertamente que lo había, un guia que ayudaba en todo lo que podía ofrecer su asignatura al desarrollo creativo de sus alumnos.

    Ciertamente fascinante el sentido de la responsabilidad que quedaba inculcado en que todos tenían un papel importante con la escuela, y que ya que formaba el refugio que los instruía, a cambio, debía ser cuidada y preservada con el mismo respeto, así pues las tareas (entre otras cosas) de limpieza, quedaban repartidas entre todos los miembros que formaban parte de ella. Cada alumno podía escoger las asignaturas que prefería, aunque cierto es que aquellas que no eran escogidas acababan siendo olvidadas y relegadas.

    Hector acabó por dominar sus asignaturas preferidas, teniéndo un nivel mucho más avanzado que el de del resto de alumnos que seguían por las clases convencionales, a las que todos estamos acostumbrados, y muy retrasado en otras materias, como pueda ser matemáticas, en las que de pequeños en su escuela Paideia, no escogió.

    Sorprendente observar como se pueden ofrecer tantas formas de enseñar y de que manera estamos tan sumergidos en un sistema reglado y conformista que a duras penas pensamos en nuevos métodos prácticos donde el aprendizaje y la enseñanza se basen en un conglomerado de puestas en común donde las clases se realizan por la participación activa de cada uno de los miembros que forman parte de la escuela, profesores y alumnos forman un todo constructivo de desarrollo creativo. Mientras que en los colegios convencionales nos quedamos todos en silencio mirando en una sola dirección, mientras un profesor nos dice absolutamente todo lo que tenemos que hacer y conseguir para ese curso, minando en cualquier caso nuestro sentido creativo.

    Claramente tiene sus desventajas una escuela donde todo lo puede escoger y decidir a través de un colectivo, pero en mi opinión son cosas que podrían mejorarse estudiando la situación más profundamente. Otros valores que resalta ese tipo de educación, como la deshinibición y desaparición del temor hacia la figura del profesor, hacia los exámenes etc... son cosas que deberíamos tener muy encuenta.

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  6. Me pareció muy interesante la charla que hizo Héctor sobre su vivencia en Paideia. Es una experiencia muy poco común que personalmente no habria imaginado que existiera en la acualidad, debido al desarrollo de nuestra sociedad.
    Aqui os dejo el link de la entrada que hice sobre la conferencia:

    http://www.blogdelmoviment.blogspot.com.es/2012/05/paideia-una-escuela-libertaria.html

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  7. Personalemente, y a pesar de que no pude asistir a la totalidad de la charla, creo que esta es una de las mas interesantes, por lo menos en el ámbito de la educación, de las propuestas por el grupo UPTAFIDE.

    Tenemos una visión de la escuela muy cerrada, tal vez por la sociedad en la que vivimos y sus principios, en la que los niños deben seguir unos patrones de conducta para poder ser aprobados. Estos patrones no son más que la repetición de unos estándares que se repiten más tarde en la sociedad, y que con su supuesta adquisición nos aseguramos el éxito en la vida posterior a la escuela. La adquisición o no de ellos depende de una sola cosa "EL EXAMEN". Si en esta prueba escrita consigues plasmar lo que el profesor quiere que le digas o reproduzcas tienes asegurada una buena nota y, por lo tanto, un gran prestigio. ¿Pero realmente se ha aprendido algo con esta reproducción? ¿Este aprendizaje es efímero o perdurara?

    Ante estas pregunta en la charla pudimos observar una visión diferente de la escuela en la que no solo se busca la obtención de un titulo que nos permita ser algo en la sociedad sino la formación de personas basada en la libertad y la responsabilidad. Como bien nos dijo en la charla todo esta basado en la libertad de decisión: el que estudiar, el cuando hacerlo, el como hacerlo, como organizarse, etc.. Para conseguir esto en aparentemente parece una utopía se organizaban mediante asambleas donde se decidía el funcionamiento. Con esto no quiero decir que no tuvieran ninguna responsabilidad porque, como también nos explicaron debían comprometerse a la realización de ciertas actividad que ellos mismos elegían y que ellos mismos se encargarían de organizar para su cumplimiento. Para su control existía la figura del "mandado" que era aquella persona que no cumplía con sus compromisos y que, por lo tanto, debía estar al servicio de las tareas que le mandasen.

    Coincido plenamente con Hector cuando dice que en la escuela pública sobran los exámenes y hace falta un poco más de libertad para los alumnos porque, en definitiva, son eso niños y necesitas jugar, imaginar, investigar, moverse... y mediante esto también es posible la educación y la adquisición de conocimientos para mas tarde poder desenvolverse en la sociedad actual.

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  8. Lo primero que tengo que decir es que no pude asistir a la charla de mi compañero Hector, pero en la asignatura Educación del Movimiento ya hizo un parecida a la que si que asistí y me pareció muy interesante. Se trata de una escuela peculiar y diferente a todas las que nosotros conocemos en los últimos años, aunque por ello no se le puede calificar como mejor o peor.

    Por una parte, se trata de un colegio donde todos ayudan y colaboran hacia un mismo sentido, es decir, todos se apoyan para que funcione bien. En esto se comprueba que cada uno de los alumnos tiene distintas tareas cada día como limpiar o barrer, que son tareas diferentes a las que se tienen en un colegio normal. Además, en este lugar cada uno elige sus asignaturas en función de lo que a cada uno más le gusta o cree que le va a beneficiar, lo que hace que a los alumnos no les aburra y les agobie estudiar, ya que lo hacen en los ratos que ellos quieren.

    Por otra parte, el no tener unas asignaturas obligatorias puede provocar que muchos alumnos siempre estudien lo mismo y se avancen mucho en ellas, quedando muy atrás en otras asignaturas que pueden ser igual o más importantes que ellas. Esto, es un inconveniente muy importante a la hora de salir de este colegio, ya que en cualquier lugar donde vayas a estudiar o trabajar te van a pedir un mínimo en cada parcela.

    Bajo mi punto de vista, pienso que se trata de una forma de aprendizaje diferente, pero no peor, a lo que nosotros estamos acostumbrados. No lo considero peor, porque con un poco más de control y de regulación podría ser un tipo de aprendizaje más efectivo que el que todos conocemos, basado en exámenes finales en los cuáles todos los alumnos estudiamos los dos días anteriores y que al día siguiente ya no nos acordamos en nada.

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  9. La historia de Héctor nos dejo realmente sorprendidos. Esta escuela llamada Paideia ejerce una educación mediante una libertad propuesta por cada alumno.
    no tenía ni idea de que podría existir una educación tan libertaria por así decirlo, es algo anecdótico que esta fuera de lo normal y por eso me engancho tanto su presentación.

    Me resulta muy raro que exista esta escuela y que haya padres que lleven a sus hijos a una escuela de este tipo, sabiendo que en el futuro, cuando quieran seguir estudiando los hijos, no obtendrán ningún tipo de titulo que les convalide en otra escuela o instituto para formar parte de la educación de este país. Alguien que esté en esta escuela hasta los 16 años no tendrá nunca un titulo de la ESO “reconocido”, aunque algo habrá aprendido en esa escuela como dijo Héctor, que de matemáticas sabia poco y de geografía sabía mucho más que otros de su edad.

    Por otro lado no pensamos igual que sus padres, creemos que la escuela es para educar, y que los métodos con los que se den clase con el fin de educar a los niños, son muy importantes para que los niños aprendan unos valores y una serie de costumbres respecto al ámbito escolar.

    Para quien tenga interés y no haya estado en esta clase o no haya podido acudir a clase aquí le dejo el blog de Héctor para que la observe, ya que es algo que, por lo menos deberíamos de conocer.

    http://hecsomar.blogspot.com/2011/12/paideia-una-escuela-libre-y-anarquista.html

    Ahora es cuando me pregunto: ¿habrán otros tipos de escuelas fuera de la educación general que todos conocemos?

    SERGIO CHULVI AGUILAR

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  10. Pedro Espinosa Sánchez. FCAFE Valencia.

    Hola, al igual que mi compañero Andrés, yo a esta última charla no pude acudir, pero tuve la suerte de coincidir con Héctor entre otras, en la asignatura de Educación del movimiento y en ella nos hizo una charla hablando por lo que parece de lo mismo.

    Me gustaría poder ver algún día este tipo de educación. Al menos a mi me gustaría ponerla en práctica. Hoy en día nosotros mismos estamos educados para rechazarla, solo tenemos que observarnos cuando nos dejan decidir en alguna clase sobre algo, no sabemos cómo actuar, la gran mayoría, incluyéndome a mí, sentimos esos momentos como momentos de libertad, momentos en los que el profesor para de hablar sobre algo que se sabe de memoria porque lleva infinitos años explicándose a sí mismo el temario y nos deja a todos desconcertados. Estamos tan mal acostumbrados a escuchar, que cuando nos toca hablar no sabemos qué decir o nos da hasta vergüenza.


    Nuestra creatividad para mí es lo más importante, es lo que nos hace tan especiales, está totalmente anulada. Soy consciente que al principio nos costaría a todos ponernos de acuerdo para intentar integrar esta educación, que a unos les parecería bien unas cosas y a otros otras, pero a base de errores aprenderemos. El problema al que nos enfrentamos es la sociedad actual con su "cabeza cuadrada", tenemos un camino que seguir y el que se sale de él, significa que está haciendo las cosas mal, por muy productivo que para esa persona sea.

    Es posible que muchas cosas tuvieran que retocarse para que este modelo educativo funcionara, pero la idea me parece muy buena.

    A mi especialmente me gustaría una educación, donde lo importante fuera la persona, sus gustos, los valores... no una educación que me examina de un temario y que al día siguiente no recuerdo nada, que es lo que ocurre hoy en día. Una educación que no me obligara a asistir si no que me invitara a participar, a sentirme integrado, creador de las materias, especialista en lo mío, en definitiva sentirme importante haciendo lo que me gusta y que finalmente me sirviera para la vida real. Una educación que me permitiese dedicarme no solo a mí, sino también a mis compañeros, compartiendo vivencias con ellos y no compitiendo con ellos. Tal vez sea fantasear demasiado, pero al fin y al cabo somos nosotros los que decidimos, no dejemos que decidan por nosotros.

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  11. Soy uno más de los que hemos escuchado a Hector en una charla pararalela sobre el mismo tema: Paideia, la escuela anarquista y libertaria.
    Bajo mi punto de vista es otra dimensión de la educación, como bien dicen algunos de mis compañeros, ni mejor ni peor, simplemente diferente.
    Visto está que se aprenden valores como el compañerismo, el respeto por todos y por todo, el sacrificio, la responsabilidad, etc. Alguno de éstos en el actual sistema de enseñanza está fallando.
    También te empuja a luchar por lo que te gusta y no te obligan a seguir un camino canalizado. Es aqui donde para mi, entramos en un debate.
    Todo lo dicho previamente está muy bien pero como dice anteriormente mi amigo Pedro, la sociedad no está preparada. Somos un ganado de animales que seguimos el mismo camino, y el que no lo sigue es rechazado.
    No tengo ni la menor duda que entre todos podemos cambiar, pero es muy dificil que todos den el paso correspondiente, el miedo a lo desconocido es muy grande, más que las ganas de cambiar.
    Con esto acabo, viendo a mi compañero Hector Solis, estoy convencido que hay otros caminos y pueden ser igual de buenos o mejores.

    WILMAR ASENSI FCAFE UNIVERSIDAD DE VALENCIA

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  12. L’educació actual és una fàbrica amb una cadena de muntatge on tots passem pel mateix procés? Doncs bé, en l’escola de Paideba trobem una excepció. Però si no es reconeix ninguna titulació, quina seria la professió dels alumnes en un futur? Podrien seguir uns estudis superiors?

    L’educació espanyola de la nostra societat està regulada i tot tipus d’educació alien a aquesta no es reconeguda. Aleshores perquè hi ha famílies que porten als seus fills a aquestes escoles alternatives? Perquè en l’escola ordinària els alumnes estan sotmesos a classes magistocèntriques on el professor transmiteix coneixements i l’alumne passivament els accepta, aquesta única metodologia no afavoreix a les intel•ligències que cada ser humà presenta, es tanca al model en el qual la intel•ligència es vista com algo unitari. Es imprescindible una diversitat metodològica de l’ensenyament ja que cada alumne no aprèn de la mateixa manera i tancar-se a una única metodologia correspon a un percentatge elevat de fracàs escolar.

    Pel que fa a les ideologies de Paideba publicades per Hector Solís, pense que aquestes són les necessàries per a que l’educació convencional no cree estudiants sumisos i desperte la curiositat i les ganes d’aprendre i experimentar dels alumnes. Estes ideologies es basen en educar en valors i no merament ensenyar: igualtat de tots els membres tant professors com alumnes, utilització de la paraula debatida democràticament, activitats en el medi natural, ensenyar mitjançant el joc, no abús ni utilització de l’examen, etc. La finalitat principal es que les persones siguen autònomes i tinguen un pensament crític amb coneixements; per a què açò es duga a terme es imprescindible no abusar de les normes.

    Per concluir, com ja s’ha dit, hi ha molt bones idees però mal plantejades. El negatiu, baix el meu punt de vista, seria no tenir un llibre d’escolaritat en el qual reforçar els coneixements, els castics injustos que es duen a terme, l’autoritat única d’un membre, el canvi brusc i el gran impacte al canviar d’escola i també, en certa manera, l’interés dels alumnes en les matèries que més els agraden deixant de costat altres que també podrien ser importants per al seu desenvolupament crític de la vida.

    Però, per què aquestes escoles com la de Paideba no són conegudes per la societat? Pense que açò es degut a que les polítiques s’encarreguen de dirigir la mirada dels ciutadans a un determinat punt per a què aquestos siguen sumisos i no desperten el seu pensament crític i per tant, no contraposen opinions en les que puguen fer dubtar severament el sistema educatiu dels nostres dies.

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  13. A continuación realizare mi comentario sobre la comentario en el blog de UPTAFIDE realizada por Hector Solis que recibe el nombre de: "Paideia y yo: mi experiencia en una escuela anarquista y libertaria". Un colegio libre y anarquista. La idea de libre, es decir educar en la libertad mediante valores éticos y morales, resulta muy interesante ya que no se encuentra presente en los objetivos específicos de la enseñanza. En contraposición, por lo que respecta al término del anarquismo, ¿no se está introduciendo una ideología determinada? ¿Es libre pero a la vez anarquista? Desde mi punto de vista no se trata de una escuela libre, puesto que se está utilizando una concepción del término diferente.
    Por una parte esta escuela educa a sus alumnos de un modo activo en los que ellos mismos deciden las tareas en base a las áreas a las que se quieren implicar, en base a sus preferencias personales. Por otro lado, se comentó la idea de que sus clases no son masificadas y por tanto la atención por parte de los profesores a cada uno de los alumnos será mucho más individualizada, además del aspecto positivo de satisfacer de un modo mas correcto las necesidades propias de cada uno de los alumnos.. Por otro parte, los alumnos aprenden el valor de la responsabilidad: cada uno debe llevar a cabo las tareas que le son asignadas por “voluntad propia” para que la escuela funcione. Éste aspecto de la escuela me recuerda a la filosofía del aprendizaje del judo en Japón, los cuales llevan a cabo las tareas de limpieza y orden para poder llevar a cabo la práctica.
    Por otro lado, opino que un niño de corta edad no tiene la capacidad de ser autodidacta para implicarse en las materias. Un ejemplo de ello es el trabajo desempeñado por el profesorado de educación infantil que se encargan de las tareas básicas deportivas, musicales, motrices y de manualidades. La realidad es que a dichas edades tempranas los niños adquieren responsabilidad por ningún aspecto en concreto, únicamente en su disfrute personal. Por último, otro aspecto importante es el aspecto de los numerosos castigos establecidos por los responsables de la escuela, que Hector comentó en la charla. Debido a ello me surgen diversas preguntas: ¿si es una educación liberal como se pueden llevar a cabo tantos castigos? ¿No será porque realmente que habrá que cumplir una serie de normas como en todas las instituciones educativas? “En la escuela como en las prisiones la buena conducta conduce a beneficios” (Ph. W. Jackson).
    A parte de las malas ideas planteadas que aparecen en dicha escuela, hay muchas otros aspectos que son imprescindibles en la sociedad educativa nacional actual. Dichos aspectos pueden ser los valores de educar. Es de vital importancia no dar la espalda a la realidad y dar nuestras opiniones y reflexiones para que la escuela ordinaria de hoy en día no conduzca al fracaso escolar.

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  14. Yo, al igual que algunos de mis compañeros en sus anteriores comentarios, no pude asistir a la charla de Héctor Solís dentro de este seminario, pero si tuve la suerte de tenerlo de compañero en la asignatura de Educación del Movimiento y que pudiera mostrarnos en una breve exposición su experiencia en una escuela anarquista y libertaria.

    En el momento de realizar su exposición en clase, la mayoría, por no decir todos, nos quedábamos bastante sorprendidos, ¿Era realmente cierto lo que nos contaba Héctor? Posiblemente todos sabíamos de un tipo de escuela y desconocíamos totalmente otro tipo de escuela.

    Posiblemente, muchos de los padres, que creo que son la primera fuente educativa de los niños/as, ante el desconocimiento de la ideología dada en esta escuela, no llevarían a sus hijos por la desconfianza, en cambio sí que lo harían a que ellos ven como ‘normal’. Y tal vez por el ‘miedo’ a algo diferente prefieren continuar con algo que conocen, que algo que desconocen, y pueda aportar otra serie de valores que no aportaba la ideología conocida.


    Una idolología diferente a la que todos nosotros no podemos estar acostumbrados, ni mejor ni peor, en la que se aprenden valores personales que también se aprende en otras ideologías.

    A continuación, os dejo una entrevista realizada a un profesor de Paideia (dentro del blog de Héctor Solís), que se marchó de allí y aplico la ideología de Paideia en el colegio público al que se fue a trabajar:
    https://docs.google.com/document/d/13-tgf941f6XKowheVnTmDAiqj9XFFPYlOQCZeZm7j08/edit

    Agradecer a Héctor por contarnos su experiencia, y darla a conocer para todos aquellos a los que nos viene de nuevo esto.

    JOSE VÁZQUEZ BADÍA FCAFE VALENCIA

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  15. Tengo que decir que para mi fue muy impactante presenciar la exposición que hizo mi compañero Héctor sobre la escuela libertaria “Paideia” , cuando comenzó la charla no podía creer lo que estaba oyendo, ¿una escuela donde tu escoges la asignatura que prefieres?, ¿qué puedes realizar las tareas cuando tu quieras?, no podía creer que eso existiera, ¿como pueden utilizar esta forma de aprendizaje y que funcione?

    Valorando la iniciativa de una escuela libertaria y la escuela que tenemos hoy en día, a mi juicio considero que lo que intenta transmitir la escuela libertaria es un poco extremista, porque no se puede jugar con la educación de un niño ya que después su futuro depende de su educación y su formación. Hay muchos principios de esta escuela que me parecen muy adecuados y necesarios para la educación de un niño como por ejemplo, el compañerismo, el respeto hacia las decisiones de los demás, el fomento de su creatividad, la creación de la responsabilidad, etc me parecen muy adecuados, pero no creo conveniente dejar que un niño de 6 años elija la materia solo porque le guste más o le guste menos, todos necesitamos una formación básica y una cultura general sobre todo para después podernos enfrentar a un mundo tan competente como en el que nos encontramos.

    No creo que el sistema educativo que tenemos actualmente sea mejor, pero si cumple con unos niveles básicos para ser un poco competente, quizás deberíamos de coger algunos principios que tiene el sistema libertario para fomentar valores que en nuestra educación escasean un poco como puede ser el fomento de la creatividad (que considero que es uno de los factores que mas personaliza a una persona en su trabajo), pero también podemos trabajar en mejorar todos esos aspectos e introducirlos en nuestro sistema educativo para hacerlo más eficaz y completo.

    Nuestro compañero Héctor tiene la suerte de contarnos esto después de haber vivido una experiencia tan enriquecedora como fue el ser partidario de una escuela libertaria, y digo suerte, no porque me parezca mal que existan escuelas como esta (las respeto muchísimo) sino porque desde mi punto de vista si sus padres no hubieran tomado la decisión de cambiarlo de sistema ¿Héctor tendría el nivel competente necesario como para llegar donde a llegado actualmente?

    Finalmente darle las gracias a mi compañero Héctor por haber compartido con nosotros una experiencia tan enriquecedora como esta. Me encanto escucharla.

    (Espero no ofender a nadie con mi opinión, simplemente es una opinión)

    SARA PRIETO HERRERIAS FCAFE (VALENCIA)

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  16. ALBERTO COLLADO MATA FCAFE20 de maig de 2012 a les 18:58

    En primer lugar, al igual que anteriores compañeros, yo también asistí en persona a la charla que Hector realizó en clase en Educación del movimiento.
    En cuanto al tema, simplemente decir que me sorprendió bastante cuando el propio Hector nos contó sus experiencias en esta escuela, ya que era todo diferente a lo que nosotros estamos acostumbrados.

    Pienso que éstas escuelas pueden ser fructíferas pero hasta una cierta edad, ya que una vez sobrepasas un cierto límite, la vida te exige una preparación que dicha escuela no te puede proporcionar.
    Está muy bien el tema de elegir asignaturas de tu gusto y desechar las que no, pero como todo en esta vida, tiene que haber un poco de todo, para que la construcción de tus pensamientos y sabiduría esté a un nivel básico.
    También veo interesante lo de las excursiones al campo, ya que pienso que ésta si que es una experiencia positiva de esas que te construyen como persona.

    Pero sinceramente, a modo personal pienso que los niños deben seguir el camino que marcan las escuelas de toda la vida, ya que son las que realmente te preparan para lo que después te vas a encontrar en el camino, porque un niño que no ha estudiado matemáticas en su infancia , cuando se le presenta la situación no sabría responder de manera óptima.

    Gracias a Hector por su charla.

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  17. La presentación que nos hizo nuestro compañero Héctor Solís en aquella clase de la asignatura de Educación del Movimiento, la recuerdo como algo anecdótico. En aquellas clases, la gente solíamos hablar, pero cuando Héctor comenzó a hablar, consiguió mantenernos a todos en silencio y supo ganarse al público. He de reconocer, que yo también hablaba, y cuando me enganché a su charla, hubieron varios minutos en los que no sabía si lo que Héctor nos contaba era su propia historia (me extrañaba muchísimo) o una historia inventada sobre una sociedad utópica con un tipo de educación utópica, donde cada uno sólo estudiaba lo que le gustaba y dejaba de lado lo que no le gustaba en ese momento. Realmente, no sabía qué era lo que estaba escuchando.
    Entrando un poco a valorar este tipo de enseñanza, el que un niño (hasta los 16 años aproximadamente) pueda elegir estudiar lo que le gusta y lo que no, para mí no tiene mucho sentido. Ya que cuando somos niños no sabemos lo que queremos realmente. Sólo queremos lo que conocemos o lo que nos resulta familiar. A todos nos ha pasado que antes nos gustaban unas cosas que ahora detestamos y antes odiábamos cosas que ahora nos encantan. Ocurre con la comida, y ocurre con la mayoría de las cosas en la vida. Por esta razón, no podemos votar hasta que alcanzamos la mayoría de edad.
    Siguiendo con el tema, no podemos decir que algo que no hemos dado o que desconocemos no nos gusta. Por eso, estoy en desacuerdo con este tipo de enseñanza, es decir, yo apoyo el tipo de enseñanza donde los niños estén obligados a aprender cosas que le gustan y cosas que no le gustan, para a posteriori tener una idea general de todo, y poder decidir y decantarse por lo que más le gusta, que suele ser en la materia que él se siente más competente.

    Por otra parte, yo pensaba que este proceso acababa en el instituto, acaba en bachiller, y una vez que entrabas en la universidad, ‘’la gran universidad’’ (para la que te has estado preparando toda la vida) la cosa cambiaba. Pero no es así, continuas en la universidad y sigues dando muchas asignaturas que detestas, que odias e incluso que con el paso del cuatrimestre o del año pasan de gustarte a odiarlas, o de odiarlas a gustarte.
    Puedo poner el ejemplo de educación del movimiento. El profesor plantea un tipo de enseñanza y de evaluación al que no estamos acostumbrados, y a todos nos asombra a la vez que nos asusta. Nos sentimos reacios, y no queremos salir de la normalidad. No queremos desarrollar nuestra creatividad y nuestro potencial. Pero una vez acabada la asignatura, si has sabido aprovecharla, te das cuenta que es una con las que más has aprendido en todas las de tu vida, ya que te ha hecho ver la enseñanza desde otros puntos de vista.

    Luis Tocino Macías - Expresión Corporal - 2º FCAFE

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  18. Los valores que nos dijo Héctor que se transmitían en Paideia fue lo más importante, a mi parecer, de aquella escuela y no se corresponden para nada con los que yo he recibido.

    En las escuelas convencionales se nos enseña a competir, a luchar por ser los mejores y a enfrentarnos los unos con los otros; sin embargo, allí se enseña a cooperar, a ayudarse y a repartirse las tareas. Debemos de cooperar y apoyarnos unos a otros, no se puede hacer una casa si no participan en ello un montón de especialistas.

    Se establecen estamentos en los que unas pocas personas se creen superiores al resto y no sólo en la relación profesor-alumno sino también en la de profesor-profesor, y lo demuestran continuamente despreciando a los demás. En Paideia todos los miembros de la escuela tienen voz y voto para resolver los problemas o realizar tareas como la jardinería y la limpieza. Les recuerda que todos trabajos son honrados, respetables y necesarios.

    Se nos “alieniza” como dice Marx y sólo se nos considera y se nos presta dedicación si somos productivos. Se nos descarta, nos ponen las “orejas de burro”, nos retrasan un curso o perdemos la convocatoria y el derecho a presentarnos de nuevo. En la escuela de Héctor los alumnos con problemas eran los que más atención reciben ya que son los que más la necesitan.

    En el resto de escuelas no importa que seas un gran pintor, ni un gran compositor ni siquiera el mejor futbolista, (estamentos sociales más considerados y remunerados actualmente), que si no eres bueno en matemáticas ni en lengua, serás un burro toda tu vida y no aprobaras ni la E.S.O. En Paideia eliges las asignaturas que más te gustan y en el resto de materias solo se te exige una base.

    Otra de las medidas y formas de enseñar que han tenido una gran parte de los docentes que he sufrido ha sido el ridículo público, el sentir una presión inmensa al vernos evaluados constantemente, la incomprensión o los gritos por haberme equivocado. Sin embargo mi profesor de habilidad motriz me dijo en una de sus fascinantes clases que para aprender era muy importante que el alumno estuviera relajado.

    Otro de los fallos es que lo que se aprende no es útil, y lo peor de todo es que como no es útil no solo a corto sino a largo plazo, pues acaba olvidándose.

    Os invito a todos a visitar mi blog: http://gomezedmov.blogspot.com.es/

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  19. Mi enhorabuena por el seminario, porque es un punto diferente de la educación que estamos acostumbrados a ver, y porque no? . Voy a dejar un poquito mas de información que me pareció interesante buscando por Internet espero que os guste:

    LOS CINCO PRINCIPIOS DE LA EDUCACIÓN LIBERTARIA PARA PAIDEIA

    LIBERTAD DEL INDIVIDUO La libertad del individuo se concibe respecto al colectivo y junto a la libertad colectiva, es decir, sostiene Paideia, “teniendo en cuenta a los demás y desde la responsabilidad a vivir en grupo”.

    ANTIAUTORITARISMO En la escuela se rechaza toda autoridad: “Nadie manda a nadie y todo se hace por compromisos asumidos y desde la decisión colectiva, abierta y sincera”.

    COEDUCACIÓN DE SEXOS Y SOCIAL Siguiendo a Ferrer i Guardia, sostienen una “educación igual y conjunta, sin discriminación de ningún tipo por razones de género o económico-sociales”.

    EL JUEGO COMO ACCESO AL SABER “Desde el juego es más fácil desarrollar la solidaridad y el trabajo colectivo, la socialización y el ambiente positivo, alegre y sincero”.

    AUTONOMÍA DEL INDIVIDUO El objetivo de la educación libertaria y del proyecto de la escuela Paideia plantea conseguir la plena autonomía intelectual y socioafectiva de la persona. Para ello, en sus palabras, hay que levantarse “contra las dependencias jerarquizadas y asumidas; cada individuo tiene derechos y obligaciones adquiridas voluntariamente, responsabilidad colectiva y respeto. Las personas afrontan sus propios problemas, crean sus propias convicciones y razonamientos”, concluyen.


    Aqui muestro la experiencia de una ex alumna de este tipo de escuelas:

    “PAIDEIA ME HA DADO LA LIBERTAD DE PENSAR POR MÍ MISMA”

    Si el paso por la escuela deja una marca imborrable en cualquier persona, haberse formado en Paideia confiere un rasgo especial, “diferente”. “Paideia ha hecho la persona que soy, me ha aportado las ganas de buscar, de perseguir la libertad; me ha dado la libertad de pensar por mí misma y plantearme las cosas que suceden a mi alrededor”, sostiene una ex alumna que formó parte del proyecto de los 7 a los 18 años. Su alumnado forma parte de un grupo de personas único que mantiene unos lazos tan ricos como poderosos. “Sigo manteniendo las amistades de Paideia y sé que puedo contar con ellas para siempre. Hay un algo que nos une, una vida compartida en ese espacio de libertad que no nos puede quitar nadie”, continúa la ex alumna, que ahora tiene 32 años y una carrera de Psicología por la Universidad de Salamanca a sus espaldas. “Las relaciones con los profesores y alumnos en la escuela son de cariño y amor y mientras que fuera los compañeros a veces te ven como una competidora, en Paideia todo se basa en la confianza y los conflictos se resuelven en el momento”, asegura. “Sabíamos que éramos diferentes, pero como no estábamos aislados, ya que teníamos el contacto con la familia, éramos conscientes de lo que nos íbamos a encontrar después”, afirma, antes de ejemplificar esa diferencia: “Cuando salíamos al campo con otros amigos y primos, con 14 años, recogíamos la basura, tanto los chicos como las chicas, mientras el resto no lo hacía o, si lo hacían, eran sólo las chicas”. La responsabilidad y la igualdad han sido siempre dos pilares de este proyecto libertario, que persigue una educación integral. “En la universidad veía que tenía más recursos para buscar y una formación en materias como arte que otros no tenían”,
    sostiene la ex alumna.

    Como conclusión pienso que si estos centros son tan pocos, es porque al fin y al cabo no serán del todo aceptados o buenos, sino pienso que habrían muchos más, esta claro que nuestro sistema de educación en la actualidad no es lo mejor de nuestro país, pero como esta de organizado, tampoco bajos a quejarnos mucho.

    Referencias:
    http://www.extremaduraprogresista.com

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  21. A pesar de que no pude asistir a toda la charla al completo, valió mucho la pena el asistir a la ponencia que realizó Héctor Solís sobre la experiencia que había vivido en Paideia, una escuela que se localiza en Extremadura con la característica más destacable de que es un centro libertario anarquista.

    La experiencia de Héctor en Paideia, desde que ingresó desde pequeño hasta que salió o terminó de allí con 14 años, realmente fue impactante para mí. Héctor comentó que en Paideia, algo tan normal y tan reconocido como la evaluación de los alumnos por medio de la realización de exámenes y trabajos individuales o colectivos, allí no existía.

    Cuando escuché estas palabras, no podía dar crédito de lo que estaba oyendo. Pensaba que eso no podía ser verdad hasta que lo explicó Héctor desde su vivencia. Y es que en Paideia, el aspecto más característico de esta escuela es que cada alumno tenía la libertad de poder elegir qué estudiar y en qué momento hacerlo. Al principio de cada curso, cada alumno se autodemandaba lo que iba a aprender ese año y el trabajo que iba a realizar. Si ese trabajo lo cumplía, no había ningún tipo de problema y todo iba bien, pero si no eras responsable con lo que te habías comprometido al principio de curso, ese alumno se convertía en un “mandado”, pudiéndoles mandar a realizar cualquier tipo de actividad los profesores y los propios alumnos. Había que tener una gran responsabilidad en lo que te habías propuesto al principio de curso, ya que estabas en la obligación de cumplirlo, a no ser que te quisieras convertir en un “mandado”, que lo dudo.

    Al funcionar de esa manera, existía una relación muy cercana entre los alumnos y los profesores, los cuales no cobraban porque tenían el mismo poder en el centro que los alumnos. Debido a esa relación, se transmitían una serie de valores positivos acorde con ese aspecto de relación como el afecto, la solidaridad, el aprecio a la naturaleza, el compañerismo, la cooperación, la creatividad y la independencia a la hora de estudiar o realizar el cuadernillo. A Héctor, al igual que le transmitieron esta serie de valores positivos, también los habían negativos como que al salir de Paideia, se encontraba con niños que venían de escuelas totalmente diferentes y con reglas completamente opuestas a las de su centro.

    Recuerdo que a Héctor le sorprendió la manera típica en que, en Paideia, solucionaban los problemas. La forma de solución era creando asambleas generales, en las cuales se distribuían todas las tareas a realizar en ese día. Esa asamblea se realizaba a primera hora del día todas las mañanas.

    Para concluir este comentario, quiero decir algunas cosas. Lo primero, es que me parece genial el hecho de que se fomente la creatividad en ese centro, ya que ese aspecto no se toca en la escuela. Al igual como la creatividad, se puede sacar partido de ese individualismo e independencia a la hora de estudiar, haciendo crecer y evolucionar a las personas por medios propios, siempre que se transmitan los valores positivos que se dicen transmitir en Paideia. Sin embargo, hay una característica de ese centro que no me gusta en absoluto. Esa característica es que los alumnos elijan qué es lo que quieren estudiar y en qué momento, ya que esto puede ocasionar que a un alumno que le gusten mucho las matemáticas, avance y desarrolle mucho conocimiento en esta asignatura pero deje otras asignaturas de igual importancia de lado. Esto, en un futuro, es un claro inconveniente para el alumno, pues no sabe la base de muchas asignaturas o parcelas del conocimiento. Por último, comentar que es una manera distinta de aprender a la que estamos viviendo en la mayoría de las escuelas como es la del examen. Quizás, modificando esta característica que no me gusta y eliminando la realización del examen como prueba de evaluación, podíamos estar ante un método de aprendizaje más efectivo del que estamos obligados y no podemos salir.

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  22. Aquest tipus d'escola, tan diferent al que estem acostumats, rep multitud de opinions a favor i en contra. Actualment associem l'escola en estudiar i els xiquets, sobretot en anar a un lloc obligat, per tal d'aprovar i continuar endavant. Aquesta escola el que pretén és transformar aquesta idea, busca que els xiquets tinguen interés en anar a l'escola, ja que allí s'ho passen bé i aprenen segons el que ells volen. Fins ací estic d'acord amb l'objectiu principal, però amb matissos. Com algun company ha dit, els xiquets no son capaços d'elegir allò que els es més convenient i normalment allò que no els agrada ho rebutjen. Açò té el perill de que moltes ensenyances bàsiques no siguen apresses i siga un problema per al seu futur. També, indirectament, estan associant que poden fer el que vulguen i que allò que no els agrada no ho han de fer, això pot tornar-se en contra d'aquestes persones en un futur, ja que en la vida moltes vegades has de fer coses que no t'agraden i has d'aprendre que s'han de fer.
    Llevat d'aquests temes, he de dir que m'agraden moltes característiques d'aquest estil, ja que li dónen molta importància al pensament, donar l'opinió personal i raonar aquesta de la millor manera possible, milloren en la creativitat personal i aprenen molt uns dels altres.

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  23. Por desgracia no tuve la suerte de poder asistir a esta charla o acto de Hector Solis, pero me hubiese gustado sinceramente asistir porque creo que es un tema muy interesante y que sobre todo trata de transmitirnos algo innovador y especial, en cuanto a educación se refiere…

    Paideia es una escuela anarquista, que defiende a ultranza la libertad, que rechaza todos aquellos formalismos y sistemas autoritarios de realizar una clase, que busca conseguir que profesor y alumno sean una misma persona, es decir, que exista una relación abierta donde el papel del alumnado sea fundamental, que va en contra de la educación tradicional y siguen las pautas de una educación nueva, diferente e innovadora…

    En relación con este tipo de ver la educación, existen unas ideas que me gustaría plasmar sobre estos conceptos. Son ideas del influyente psicólogo estadounidense Carl Ransom Rogers que decía que: “si dejamos al niño en completa libertad para actuar, sin poner trabas a su desarrollo, todo lo que haga y aprenda siempre será correcto y bueno para él”. También decía que “el alumno es capaz de manejar constructivamente su vida y conocer y solucionar sus propios problemas”.

    Bajo mi punto de vista, estoy totalmente de acuerdo con Rogers, porque bajo mi propia experiencia como alumno, este tipo de educación y formación hubiese cambiado mi forma de pensar sobre la escuela tradicional. Pero sin embargo pienso (no se si es por la influencia que tengo de una escuela tradicional o cual es el motivo) que un alumno con una edad temprana (5-6 años) no está capacitado todavía para realizar y pensar sobre lo que quiere en su vida o mucho menos enfocarla hacia una profesión.

    Con todo esto quiero decir que el alumno, cuando es tan joven, puede saber en cierta forma lo que le gusta o deja de gustarle, pero que realmente, cuando este tipo de pedagogía, ideas y conceptos van a hacerle mella, será cuando tenga una edad un poco mas avanzada y pueda concebir este tipo de educación para poder desarrollarse como una persona que piensa por sí misma o tiene una capacidad cognitiva no influenciada por la figura del profesor o influenciada por la forma de estudiar de pequeño.

    A modo de conclusión, decir que este tipo escuelas, me parece una muy buena forma de innovar y hacer frente al concepto tradicional de educación que tenemos y que si, desde una infancia, nos hubiesen inculcado este tipo de valores o desde los orígenes de la educación, todo hubiese estado enfocado hacia estos métodos, la sociedad no vería tan extraña y inútil este tipo de enseñanza. Porque es ahí donde pienso que erradica el problema… nos tienen concienciados en que el sistema que tenemos, es el único sistema pedagógico que existe, y todo lo que se salga de esos límites es inadecuado.


    ¿Por qué un alumno debe de aprender a realizar raíces cuadradas, binomios, geometría… cuando al fin y al cabo, cuando salga del colegio no se va acordar de nada? ¿Por qué un alumno no se puede dedicar únicamente a las materias, disciplinas y conocimientos que le interesan? ¿Podría haber una unión de educación libertaria y tradicional? ¿Estaríamos mejor formados, educador y culturizados de esta manera?


    Cuevas Noa, F.J (2003). Anarquismo y educación. La propuesta sociopolítica de la pedagogía libertaria. Madrid. Fundación de estudios libertarios Anselmo Lorenzo.

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